martes, 12 de septiembre de 2017

The Chemistry Set - Lovely Cuppa Tea (Fruits de Mer Ep)

¿Qué puedo de decir de un disco que cuando empieza a sonar se abre la caja de Pandora haciendo que las locuras del sargento pimiento inunden el ambiente de creatividad sonora a raudales? Esto ocurre cuando empieza a sonar "Lovely Cuppa Tea", la cara a del nuevo ep de los británicos Chemistry Set, que poseen un discografía discreta en cantidad (teniendo en cuenta que la banda lleva funcionando desde 1988)  pero de una calidad abrumadora. Paul Lake firma "Lovely Cuppa Tea"  donde la creatividad de  The Beatles se topa de bruces con la arrogancia de Tomorrow  y la clase de Love creando un tema con pasajes sonoros llenos de matices que se van descubriendo a cada nueva escucha  donde no pasan desapercibidos los arreglos de trompeta y trombón que dan vida  a un idílico paisaje creado a base de pop. David  Mc Lean firma "Rubicon" el tema que abre la cara b donde los Chemistry tiran de fuzz sin compasión y con un sonido mucho mas ácido del que nos tienen acostumbrados y solos de guitarras que literalmente fulminan neuronas. Cierran este ep "Legend of a mind" un tema  en el que sus autores originales, Moody Blues, rendían tributo a Timothy Leary.  Chesmistry Set llevan este tema a su terreno como han hecho con todas las versiones que han recreado a lo largo de su carrera, dándole una irrefutable personalidad propia pero sin  perder de vista  su autoría. Mr McLean adorna el tema con el sonido del mellotrón las guitarras de 12 cuerdas suenan diáfanas y espléndidas, lo que hace que se borde una versión tan brillante como extensa. 
(Oscarkotj-2017)



sábado, 17 de junio de 2017

Las Kasettes - Bajo el Sol (KOTJ Records, Hurrah! Musica, Spicnic Records Lp)

" Cada año asistimos con temor a la irrupción de la canción del verano, esa tonadilla que nos va a trepanar el cerebelo durante el período estival y de la que no podremos huir, no hay refugio antiaéreo ni búnker que pueda mantenernos alejados de semejante tormento. No vamos a perder ni un segundo hablando de la calidad de estos engendros musicales, que cada temporada parece empeorar, haciéndonos añorar las pachangas verbeneras del maestro Georgie Dann. Amigos, en una sociedad idílica la canción del verano brotaría de discos como éste, un LP que huele a playa, a fiesta, a hedonismo, un álbum que suda R&B, soul, pop de los 60, surf y doo wop cuando se aleja de la sombrilla y se expone a los rayos solares, un disco desenfadado, fresco y sin más pretensiones que la de hacernos pasar un rato divertido. Todo eso y mucho más se esconde entre los surcos de "Bajo el sol", el primer LP de Las Kasettes.

¿Quiénes son Las Kasettes? Pues un irresistible dúo pamplonica compuesto por Edurne y Maier, que llevaban la voz cantante en los maravillosos Ginkas, y que desde 2012 lleva adaptando canciones al castellano, o como dicen ellas "kasetteando" aquellos temas que les gustan y que creen que se ciñen a sus voces y a su repertorio. Ya en 2012 grabaron un EP para Chin Chin Records Mundiales, una rodaja titulada "Hics Hics Hits Hits" en la que despachaban versiones de Carole King, Gale Garnett, Holly Golightly y The Romancers, lo que ya nos podía dar una pista de por dónde transitaban los derroteros musicales y la filosofía Kasettista. Dos años más tarde, y también con la familia Chin Chin, Edurne y Maier daban forma a un nuevo EP, "Ye-Ye Yeah", otras cuatro canciones que destilaban frescura y con las que asentaban un proyecto que empezaba a crecer a base de conciertos, ensayos y merendolas, convirtiendo a nuestras pamplonicas favoritas en una de las nuevas sensaciones de la música pop española. Y así llegamos a este electrizante 2017, el año en que unos cuantos chalados pensamos "bajarle despacito la radio" a algún cantante de moda al ritmo de las 12 tonadas que componen "Bajo el sol", la genial puesta de largo de Las Kasettes.

"Bajo el sol" es fruto del esfuerzo de tres sellos: KOTJ Records, Hurrah! Música y Spicnic, que han hecho posible que este LP vea la luz. Edurne y Maier se han rodeado de buenos amigos para la grabación de su primer álbum, sospechosos habituales del ambiente "chinchinero", como Ang Lee To, de Karatekas, o David Spector, de Ginkas, entre otros; manejando los controles de la nave han estado el propio David Spector y Hans Krüger. Y con esos mimbres han dado forma a un disco que contiene 12 cortes, una docena de variopintas canciones "kasetteadas" que encuentra en los 60 su mayor fuente de inspiración, aunque también hay alguna incursión en los 70 y 80, así como versiones de bandas más recientes. La receta es sencilla y Las Kasettes la manejan a la perfección, algo de lo que ya dan buena muestra en el primer corte del disco, "La ola", que es la personal adaptación que Edurne y Maier hacen del tema principal de la película de 1964 "Bikini Beach", interpretada en su día por la malograda Annette Funicello. Surf, playa, rayos de sol, amores de verano, despreocupación y unas voces deliciosas; imposible resistirse a una canción como ésta. La segunda canción es una versión de "Ponte bajo el sol" de Elia y Elizabeth, las nietas del tenor Miguel Fleta, que firmaron en su Colombia natal alguna de las mejores canciones del pop en español de los años 70, felizmente reeditadas y puestas en valor por Munster Records, a través de su subsello Vampisoul, en un trabajo encomiable. Una canción pop perfecta que se adapta como un guante al estilo de Las Kasettes. "Hey Chaval" le toma el relevo, una "kasettización" de "Take My Heart" de The Romancers, una banda que ya había desfilado por el cancionero de las pamplonicas; una combinación ganadora de pop, R&B y surf. A continuación Las Kasettes se atreven con un pepinazo de garaje pop 60's, "What A Way To Die" de The Pleasure Seekers, y que en manos de Edurne y Maider se convierte en un irresistible número de rock'n'roll al que titulan "Escuche Señor Juez". The Continental Co-ets fue una banda de chicas originaria de Minnesota, una formación de corto recorrido que entre 1964 y 1967 publicó un único single, algunas de sus grabaciones verían la luz más tarde en un disco editado por Get Hip en 1994 y que llevaba por título "Let's Live For The Present". Ése es el tema que atacan Las Kasettes en el quinto corte del LP, y al que titulan "Yo vivo en presente"; fuzz y órgano para un pelotazo de garaje pop. Edurne y Maier se atreven también con un número del enorme Mickey Lee Lane, ni más ni menos que "Shaggy Dog", un stomper del 64 rebautizado como "Perro que ladra" y que muestra el lado más fiero del dúo.

La cara B se abre con "No iré a trabajar", una adaptación de "Going Nowhere Fast", un temazo de aroma nuevaolero con una potente línea de bajo interpretado por las británicas Girls At Our Best! en 1980. "Poción de amor" es una de mis canciones favoritas de "Bajo el sol", y es que la adaptación que Edurne y Maier hacen del clásico del soul "Love Potion Number 9" es deliciosa. Inspirándose en la versión que hicieron The Clovers en 1959, Las Kasettes consiguen uno de los mejores momentos del disco, con una letra magnífica y una interpretación sin un solo pero. Magia. "Él no está" es la particular reinterpretación de "He's Not There Anymore", un tema original de The Chymes, banda de féminas adolescentes de efímera existencia  que registraría este corte garajero en 1966. En el repertorio de Las Kasettes no podían faltar los Chicos de la Playa, en este caso el  tema elegido es uno de los hits tempranos de los Beach Boys, "Cherry Cherry Coupe", una canción de 1963 que pasa a llamarse "Verano en la azotea". Y para cerrar el disco, Edurne y Maier rinden homenaje a dos bandas hermanas, cuyo sonido entronca perfectamente con el de Las Kasettes, hablamos de Karatekas y Los Temblooores, de quienes toman prestadas "Ven a la charca" y "Haz el mongol" respectivamente, y que sirven para despedir "Bajo el sol" de la manera más gamberra y divertida posible. Broche de oro.

Si envolvemos este rosario de potenciales, y deseables, canciones del verano en una coqueta portada, tendremos ante nosotros una golosina vinílica que todo buen aficionado debería poseer. Y es que el trabajo de Mario Feal, diseñador de cabecera de Karatekas, pone la guinda a este suculento pastel, redondeando un trabajo que merece, por derecho propio, figurar entre los discos en castellano más atractivos de la cosecha de 2017. Amigos, pongan a punto la aguja y llenen de cervezas la nevera, el verano ya está aquí, y no vamos a dejar que ninguna canción de mierda nos lo joda. Tengan fe, otra canción del verano es posible, sólo tienen que elegir su favorita de entre las 12 de "Bajo el sol"; yo ya tengo la mía, ¿y ustedes?


Binguero (2017)

KOTJ Records
Hurrah! Musica 
Spicnic Records


lunes, 1 de mayo de 2017

THE CONNECTION - ROCK AND ROLL CUM LAUDE

I said, I know, it's only rock 'n roll but I like it (The Rolling Stones)

Vuelven THE CONNECTION, eso es una muy buena noticia. Vuelven con un larga duración para desgastar la aguja, eso es una extraordinaria noticia. Vuelven con 11 versiones, eso es algo que no debe asustar a nadie, porque THE CONNECTION llevan los temas a su terreno, allí donde llevan reinando desde principios de la década. Y logran transmitir dos gratificantes y estupendas sensaciones en el disco. Por una parte que aunque sean versiones de diversas autorías, épocas y estilos, el resultado suena coherente y compacto, como cuando los discos eran un todo y no una suma de canciones, Por otro lado el hermoso homenaje a todas esas canciones y artistas que les guiaron y enseñaron, en el fondo que nos marcaron el corazón y el estómago a tantos de nosotros. Eso, y no es poco, es JUST FOR FUN!, el nuevo disco de THE CONNECTION.

I saw a werewolf drinking a pina colada at Trader Vic's (Warren Zevon)

Brad Marino y Geoff Palmer ya han demostrado su enorme valía como compositores en sus anteriores discos, incluso mezclándose en ese proyecto que forma un universo paralelo junto al compinche Kurt Baker llamado THE NEW TROCADEROS. Pero ahora les tocaba a Brad, Craig, George y Kris, junto a otros amigos, entrar en el estudio para grabar unos temas que servirían para componer un disco, su flamante JUST FOR FUN!. Y el título responde fielmente a lo que se escucha, una banda que toca  para divertirse y, maravilla de maravillas, además de haberse divertido la banda, es que los once temas del disco contagian ese espíritu de diversión al oyente, por cierto, en esta ocasión los amantes del vinilo tienen la fortuna de tener una canción más que en la edición CD, unas veces se gana otras se pierde.

The north side of my town faced east, and the east was facing south (The Who)

¿La selección de temas?, un abanico variado, pero muy coherente, de unos tipos admiradores del rock de finales de los cincuentas, estación de partida, sesentas, setentas y alcanzando la , estación de llegada en los primeros ochentas, que ese es el punto de corte fijado por Brad y Geoff en su viaje con billete de primera clase, recorriendo melodías firmadas e interpretadas por nombres que no solamente forjaron eso que llamamos rock and roll, sino que consiguieron entrar en su historia, palabras mayores de privilegiados como Buddy Holly, Rolling Stones, Gary Lewis, Gram Parsons, Bob Seger, Cheap Trick, Sylvain Sylvain. The Dictators, George Thorogood y Dave Edmunds componen la selección elegida, menuda alineación, ¿qué falta uno en el equipo?, no, es que Gary Lewis tiene la llave de la canción extra en el vinilo.

I ain't here on business, baby, I'm only here for fun (Bruce Springsteen)

Al finalizar la escucha del disco uno no puede menos que terminar con una amplia sonrisa y con el buen sabor que queda en el ambiente al escuchar, y casi sentir, a una banda engrasada con un corazón rocanrolero en plena forma, capaz de rendir homenajes y nuevas lecturas a un rock and roll sin contemplaciones como “Get Out of Denver” de Bob Seger, a su vez un guiño a Chuck Berry o a una pieza beat muy de su época, “I Can Read Between the Lines” de Gary Lewis & The Playboys. Fusionando con igual chulería uno de los himnos de  Cheap Trick, “Southern Girls” a una canción de Bobby Bare que Gram Parsons dejó en su santoral particular, “Streets of Baltimore”. THE CONNECTION logran casi convencernos que su firma se esconde detrás de “Other Guy Girls” que cantara Dave Edmunds o del “Think it Over” de Buddy Holly, y esa es la magia de JUST FOR FUN!, hacernos creer que ellos son Mick, Bob, Buddy, Rick, George, Andy, Jerry, Chris, Bobby, Keith, Tom, Sylvain, Gary o Norman. Un auténtico festín que unos pocos afortunados pueden ofrecer y contados elegidos saben entregar en la segunda década del siglo XXI. THE CONNECTION pertenecen, y lo demuestran, a ese selecto club. Sube el volumen y no desaproveches el billete para viajar a tierras casi olvidadas, la tierra del rock and roll. La tierra de THE CONNECTION.

(Tomi Diez 2017)

domingo, 2 de abril de 2017

Tommy & the Rockets - R&R Wrecking Machine (KOTJ Records Ep)

"  Thomas y Michael pasan a recogernos con su furgoneta, dentro hay algunos amigos fumando y bebiendo unas cervezas; se respira buen ambiente mientras en la radio suenan los Beach Boys, Jan & Dean y los Ramones. No tardamos en llegar a la playa, el cielo está despejado y luce un sol espectacular. Es un día perfecto para hacer surf. Descargamos nuestras tablas y en apenas unos segundos estamos entrando en el agua, sentimos el olor a salitre y la agradable brisa del mar. Es verano y estamos remando en busca de la ola perfecta. Una sonrisa se dibuja en nuestras caras, ojalá este momento durase toda la vida.

No hace falta que despierte, querido oyente, no ha sido un sueño, todo esto es lo que ha ocurrido desde que la aguja de su tocadiscos se ha deslizado por esta mágica rodaja de vinilo. “Rock’n’Roll Wrecking Machine” es el título de este EP, que contiene cuatro nuevas canciones de Tommy and The Rockets, cuatro temas evocadores que buscan con ahínco la melodía perfecta y que cabalgan sobre impecables estribillos. No sé si Thomas Stubgaard y Michael Chaney tienen una furgoneta, pero desde luego no les hace falta, su solo talento les basta para trasladarnos a un soleado día de playa mientras escuchamos sus canciones. Thomas es un curtido músico danés, antiguo integrante de The Lingertones y de The Hitchcocks, un tipo que siempre demostró especial debilidad por las armonías vocales de los Beach Boys y por la energía de los Ramones. Fan de The New Trocaderos, Thomas decidió contactar con Michael Chaney para proponerle grabar algún tema juntos, éste aceptó encantado y a los pocos meses la cosa se les había ido de las manos; lo que pretendía ser una colaboración puntual se convirtió en un disco de 10 canciones. Es así como se gestó “Beer and Fun and Rock’n’Roll”, el nada pretencioso y honesto título del primer LP de Tommy and The Rockets, que supuso una de las más gratas sorpresas del curso pasado, convirtiéndose, con todos los honores, en disco del verano para amantes del rock’n’roll y del powerpop; un disco de los que tiende puentes. La fórmula de Thomas y Michael no es nueva, pero sí tremendamente efectiva, y es que surf y punk rock parecen haber nacido para ser mezclados sin ningún reparo, como el ron con la Coca-Cola. Pero es que además, Tommy & The Rockets hacen el combinado perfecto, un pelotazo que no deja resaca y que se disfruta desde el primer trago, dejándonos matices de British Invasion, Bubblegum Music y, sobre todo, de Rock’n’Roll perfectamente destilado. A la hora de embotellar este néctar, la ayuda de amigos como Brad Marino, Kris “Fingers” Rodgers y Geoff Palmer (The Connection, The New Trocaderos), es un lujo y un plus de calidad añadido; ellos se ecargan de la batería, de los teclados y de cuestiones técnicas y de producción, respectivamente, en algunos de los temas.

Ghost Highway Recordings y KOTJ Records vuelven a compartir sinergias en una de las parejas de hecho más fértiles del rock’n’roll patrio, a ellos se une en esta ocasión el sello sueco Beluga Records, formando así un inmejorable ménage à trois para dar forma a una irresistible golosina. Y es que desde que suena el tema que da título al EP ya nos damos cuenta de que Tommy and The Rockets han vuelto y que lo hacen en plena forma. Todas las virtudes de su primer LP están presentes en este 7” que nos hace mover los pies desde el primer compás, con ese arranque que recuerda al “Roadrunner” de los Modern Lovers y que pronto se transforma en una deliciosa perla de chiclé bañada en powerpop. Una cara A que no baja los brazos y que nos incita a dar palmas con “Hey Daisy”, puro amor surfero que nos hace pensar en los Beatnik Termites más tiernos. Al cambiar de lado continúa la fiesta con “Get Ready”, la quintasesencia del sonido de Tommy and The Rockets, coros de ensueño envueltos en rock’n’roll de alto voltaje; una advertencia para lo que se avecina en el último corte: Get Ready to Rock’n’Roll. “Gonna Be Alright” cierra un disco perfecto, un dúo con Julie Jean en una canción dulce y optimista que nos deja con ganas de más.

La parte gráfica de “Rock’n’Roll Wrecking Machine” corre a cargo de Dan “Bashie” Larsen, responsable también del diseño del primer disco de Tommy and The Rockets, y cuyo magnífico trabajo en este EP es un motivo más para justificar su compra. Abandonen su letargo invernal, amigos, y súbanse a las cuatro olas que componen este disco, las emociones y la diversión están garantizadas a cargo de dos músicos perfectamente arropados y que vuelven a volar muy alto. “

Binguero (2017) 



martes, 14 de marzo de 2017

Los Platillos Volantes


"   Nadie se atreve a afirmarlo, pero es un secreto a voces: una ancestral civilización, de origen desconocido, lleva décadas visitando nuestro planeta. Su finalidad es liberar a los terrícolas del tedio impuesto por las altas instancias que controlan nuestros designios, que pretenden condenarnos al pensamiento único y a una forma de ocio inocua y estandarizada. Es por eso que, atendiendo el desgarrador grito de auxilio de toda una generación, nuestros aliados descendieron a la Tierra para regalarnos su bien más preciado, el rock'n'roll. Desde entonces, nuestros jóvenes recogen el testigo y mantienen viva la llama organizándose en torno a primitivos conjuntos musicales y realizando rituales sonoros a modo de conciertos. Un punto caliente de nuestra geografía, en lo que a presencia alienígena se refiere, es León; la prueba irrefutable es la actividad musical de esta población. Precisamente de allí procede una banda que no oculta su origen extraterrestre ni tan siquiera en su nombre, Los Platillos Volantes, un cuarteto formado en el verano de 2005.

   En un principio estos músicos se reunieron en aquelarre para venerar a otros míticos marcianos, Los Salvajes, de quienes tomaron incluso el nombre en alusión a una de sus canciones; también repetían los mantras de formaciones como Small Faces, Kinks o Love. Poco a poco fueron componiendo temas propios y empezaron a despertar el interés de más extraterrestres como ellos, hasta el punto de ganar el concurso "Rock in León" en el año 2009, hecho que les llevaría a tocar como banda del eterno Gaby Alegret en el Purple Weekend de 2011; verdadero fenómeno UFO de la escena musical española. Con el paso del tiempo Los Platillos Volantes registrarán sus canciones a través de un disco titulado "Nuevainvisión", en 2008, un album en directo que data de 2012 y un EP de 2014 para el sello donostiarra GP.. Hoy, en pleno 2017, la discográfica más alienígena de todas, KOTJ, publica una nueva colección de canciones de estos leonitas (no confundir con leoneses). Tras algunos ajustes en la formación, los componentes actuales de Los Platillos Volantes son Dani Trillo (guitarra y voz), Jota Montero (guitarra y voz), Alicia Elektra (bajo) y Sam Bredikhin (batería y voz), aunque en sus incendiarios directos suelen rodearse de cómplices que aumentan la nómina musical de la banda; dos de ellos, precisamente, participan en esta grabación, se trata de Alberto Modino, a la trompeta, y de Elena Iglesias, ex de Los Flechazos, que con su Hammond deja una magnífica impronta en las canciones que componen este EP.

   El disco que sostiene entre sus manos, terrícola, se abre con todo un alegato, una defensa descarnada del diferente, una canción que, en forma y en fondo, resume perfectamente el secreto que se nos confió décadas atrás. Y es que "No te quiero ver aquí" es ROCK'N'ROLL en estado puro, en mayúsculas, un pepinazo que nos hace pensar en "The Witch", de los sempiternos Sonics. Una voz desgarrada, alaridos, guitarras afiladas; el primer corte de este EP lo tiene todo para convertirse en un himno del garaje patrio. "El entierro de un hombre rico... que murió de hambre" es el lúgubre título del segundo tema, una versión de una banda venezolana, The Pets, que firmó esta canción en 1968. Tras un comienzo oscuro con unas ráfagas de órgano, la luz se abre paso hacia el estribillo en forma de unas voces que nos llevan a pensar en los mejores conjuntos vocales del pop español de los 60. Una canción que alerta sobre lo efímero de la vida y acerca de la futilidad de los bienes materiales, aludiendo a una muerte segura que alcanza a ricos y a pobres por igual, un mensaje apoyado por una magnífica arquitectura musical y que se remata en el último tramo con un soberbio solo de guitarra; elementos que mejoran, incluso al número original. A continuación la aguja de su tocadiscos penetrará en terreno caliente, deslizándose a lo largo de otro temazo de proporciones cósmicas. "De ti pasé" es una vibrante historia de arrepentimiento, el grito de esperanza de quien pretende recuperar un amor perdido, que se estructura en torno a un riff de guitarra impecable y que se apoya en un órgano que nos recuerda, inevitablemente, a Los Salvajes. Pura magia. Y como broche final una sutil pincelada de psicodelia, eso es lo que plantea "Rock & Roll Circus", la última pista de este disco, que esconde la cara más lisérgica de Los Platillos Volantes, arropada, una vez más, por unas voces y un trabajo de instrumentación sobresalientes. Roberto Argüelles se encarga de dar forma al envoltorio perfecto para este caramelo, con una portada maravillosa que recoge a la perfección la intensidad y la pasión que gastan Los Platillos Volantes; un diez, maestro. 

   Desvelado el secreto, amigos, sólo nos queda difundirlo, y qué mejor manera de hacerlo que comprando este disco y pinchándolo a un volumen atronador. Es, sin lugar a dudas, la única forma de demostrar a los alienígenas que en la Tierra todavía hay indicios de vida inteligente. I Believe.

Binguero (2017)


domingo, 5 de marzo de 2017

The Nomads vs Sator – Split (Ghost Highway Recordings Ep)

Un disco de los Nomads siempre es noticia, aunque la banda se prodigue poco en los últimos años facturando música enlatada.  El responsable de la autopista fantasma (Marco)  ha sido el culpable de que las pocas rodajas de vinilo que los suecos han editado  en los últimos siete años vuelvan a ser noticia con la marca inconfundible de su sello. Este siete pulgadas compartido, cuenta con sobrantes en directo del paso de  estas bestias del rock and roll en la sala El Sol en el año 2014. Lecturas cargadas de intensidad con temas como “Better of Dead”  que venia incluido en su álbum “Powerstrip y  “Wasn’t born to work” recuperado de su trabajo “Sonically Speaking”  con un equipaje extra  de guitarras que te ponen el corazón al borde del peor de los colapsos. En la cara b nos encontramos  a Sator con Chips Kiesbye al frente que, curiosamente, es parte de los Nomads en la sombra y, para mi, parte  indudable del atractivo de este ep cuando se mercan un clásico de los Flamin’ Groovies como “You tore me down”, mas que fiel al original, que firmaron Chris Wilson y Cyril Jordan y motivo, mas que suficiente, para recuperar una vez mas ese disco imprescindible y fetiche que es “Shake some action”. Tras el arrebato de nostalgia comentado, toman fuerza y se sacuden un  “Rub it in” que mira a los ojos con arrogancia a cualquier tema de los Nomads , por que es punk rock de primera interpretado a tumba abierta sin dar tregua para coger ni siquiera una bocanada de aire. De igual modo, una cara b absolutamente brillante en este disco que, prácticamente, esta agotado en sus ediciones en vinilo de color,  marca de la casa y con los surcos negros. En nada.... ! pasto de coleccionistas! 

(Oscarkotj -2017)



martes, 28 de febrero de 2017

Pow Wows – Hey Doctor (Hidden Volume Records Single)

Cuando tan solo faltan unas pocas semanas para que estos oriundos de Toronto pisen los escenarios de Europa su nuevo single se deja caer en mi giradiscos. De nuevo es el recomendable sello de Baltimore, Hidden Volume, quien calienta mis oídos y pone brillo en mis ojos con otra de sus mas que cuidadas ediciones. Una de las 100 copias en color gris gira ya en mi equipo y por los altavoces suena un “Hey Doctor” a ritmo tribal que invoca al inmortal Bo Diddley, con las  guitarras peligrosamente afiladas y una banda que desprende electricidad a lo largo de los cuatro minutos de insano rock and roll cargado de feedback. Dando la vuelta al disco nos encontramos con “Killing Floor” con un guiño a los Cramps  y Link Wray  desde el primer guitarrazo que abre esta cara, para reencontrarnos  por momentos con tipos como Stiv Bators, Jeffrey Lee Pierce, Peter  Perrett en un tema donde el teclado es omnipresente en los cuatro minutos que tiene de metraje, moviéndose las seis cuerdas entre el punk rock con clase y los eternos sonidos de los instrumentales mas clásicos. De momento, en mi cabeza, la idea clara de ir rescatando sus lp’s  para Get Hip,  a la espera de poder verlos en directo junto a mis queridos Jibaros a finales de Marzo en Madrid.
  
03/21 Barcelona, Spain @ Sala BeGood
03/22 Orihuela, Spain @ La Gramola
03/23 Valencia, Spain @ Magazine Club
03/24 Vila-real, Spain @ Japan Rock Club
03/25 Madrid, Spain @ Wurlitzer Ballroom
03/26 Zaragoza, Spain @ La Ley Seca




viernes, 30 de diciembre de 2016

Fingersmiths - Come Clear (KOTJ Records Lp)

Hay discos que hacen que te reencuentres con aquel chaval de apenas 18 años que era capaz de quemar toneladas de calorías en cada concierto, aquel adolescente con capacidad de sorprenderse y de enamorarse a cada acorde. Discos que, lejos de hacer un ejercicio de nostalgia, te transportan a aquellos lugares, con aquellas compañías, con aquellos sonidos que te han forjado como persona y que te han convertido en un enfermo incurable, un adicto al rock'n'roll. "Come Clear" puede presumir de ser uno de esos discos, una colección de canciones impecables que navegan a través de diversos estilos que han definido el devenir de la música del diablo en los últimas cuatro décadas.

Que Valencia es una tierra especialmente próspera en lo que a rock'n'roll se refiere no es, ni mucho menos, un secreto, basta comprobar los festivales que allí tienen lugar, las bandas surgidas al calor de un panorama particularmente activo y la cantidad de gente involucrada en mantener esa llama: músicos, diseñadores, promotores, y todo tipo de agitadores culturales que hacen de la valenciana una de las escenas más atractivas del país. En ese paisaje musical surgen The Fingersmiths. Formada en 2011, esta banda nace como cuarteto, con Antonio a la guitarra, Vis a cargo de las cuatro cuerdas, Juanlu como batería y Edi poniendo garganta y pasión. No tardarán en grabar su primer disco, un trabajo compuesto por seis canciones titulado "The First One, Six Songs", será en 2013. Un año más tarde, la formación sufre algunos cambios, sale Antonio y entra Tim como guitarra, al mismo tiempo casi que se suma Rubén, un nuevo guitarrista que dotará de más músculo al sonido de The Fingersmiths, que finalmente se convertirá en un potente quinteto capaz de arrasar con todo. "Come Clear" es su segundo disco, un LP honesto y humilde en su concepción, pero ambicioso y sólido en lo que a su sonido se refiere, un trabajo que ha visto la luz gracias al esfuerzo conjunto de 11 sellos (¿récord Guinness?) nacionales e internacionales; pasemos lista: Dingleberry Records (Alemania), Hovercraft (USA), Monster Zero (Austria), 59SRS (Rusia), Dead Punx Records (Bélgica), y Sweet Grooves Records, Ghost Highway, Borx Records, Magazine, Devil Recorder y KOTJ Records,  aportando su granito de arena desde la piel de toro.

"Come Clear" es un disco de PUNK ROCK con mayúsculas. Una suculenta rodaja de vinilo compuesta por 12 pepinazos que recogen lo mejor de la época clásica del género, partiendo de la segunda mitad de los 70 y sin hacer ascos a los sonidos nuevaoleros ni al power pop, pero que no se olvida de aquella hornada de bandas (separemos el grano de la paja, por favor) que en los años 90 pusieron de nuevo el punto de mira de la comunidad musical en la herencia de los Ramones y sus compañeros de viaje. Y es así como empieza el disco, con el tema que le da nombre al LP y que deja cierto regusto escandinavo, mucho más nutritivo y edificante que una visita a Ikea; punk rock en su mejor versión. Una versión que se americaniza en el segundo corte, "Through My Window", en el que asoma la alargada sombra de los de Queens, y que a mí me recuerda a uno de sus principales discípulos, concretamente a Ben Weasel, al frente de los Riverdales; punk rock vitaminado, sin adulterar, con el pie en el acelerador, pero sin perder el control del bólido y sin olvidar la melodía. Una melodía que destapa el tarro de las esencias y deja salir la mejor cara de la banda, y es que "Goose Bumps", "Sweet Olivia Song", "Breath On Me", "She Never Phoned Back" o "I Can Do It" son cinco caramelos que se devoran con ansia y que producen una satisfacción instantánea; ésa que te lleva a colocar la aguja en la casilla de salida una vez más. Un repóquer ganador que se completa con canciones como "Way To Go", un tema con vocación de himno que invita a levantar el puño, "Forgotten and Forgot" o "What You Want", que nos remiten de nuevo a los clásicos de la primera promoción de licenciados en punk rock, "Please Don't Let Me Down", que abre una rendija para que entre un soplo de garaje en el sonido de The Fingersmiths, y "Whimper In The Wind", una canción que pone el punto y final al disco y en la que convergen perfectamente esas dos coordenadas en las que se mueve el sonido de esta banda valenciana, coordenadas que, lejos de ser antagónicas, funcionan a la perfección cuando se entremezclan con acierto: Melodía y energía.

"Come Clear" se grabó en directo (como mandan los cánones) y en un solo día en los estudios Milensia de Valencia, y cuenta con otro indudable atractivo, aparte de su sonido, que es el arte de Mik Baro, un fuera de serie para el que se nos agotan los calificativos y los halagos; soberbio. Se han prensado 500 copias del LP, 300 en vinilo negro, 100 en rojo y otras 100 en azul, así que acuda a su camello de confianza y no se quede sin una, amigo, deslice el disco entre sus dedos, colóquelo cuidadosamente en el plato, hágalo girar, baje la aguja y ahí lo tiene. No se engañe, ésta es la única medicina legal que le hará sentirse como si tuviese dieciséis años, y si todavía los tienes, chaval, apunta este nombre entre tus nuevas bandas favoritas: THE FINGERSMITHS.

Binguero (2016) 


jueves, 17 de noviembre de 2016

VVAA – Twelve string high (You are the Cosmos 2Lp)

El amigo Pedro ha vuelto a hacerlo. Hace un buen puñado de meses me hablaba de esta idea que hoy es toda una realidad, un merecido homenaje a las guitarras de 12 cuerdas  y a su particular sonido  que ha dejado momentos memorables en la historia del rock and roll, un sonido que se asocia automáticamente  a bandas como Beatles, Byrds, Tom Petty REM entre otros . La selección de bandas es más que acertada, todas ellas en activo lo que hace aún mas especial este trabajo puesto que nos da a conocer músicos con propuestas más que interesantes.

El disco lo abre el veterano Erik Voeks con una maravilla que da luz al  día más oscuro con el cristalino sonido de las guitarra dibujando melodías  sobre una preciosa base pop con maravillosa voz que se titula “She loved her jangle pop”, un tema que invita a seguir escuchando para encontrarse con mi buen amigo Joe Algeri  que esta vez junto a The Jangle Band  susurra “Love you too” una canción en mayúsculas que está incluida en el lp que el sello Pretty Oliva ha licenciado por estas tierras a los australianos. Los primeros descubrimientos llegan  de la mano del también australiano  Wade Jackson con “Coming back” y sobre todo con los suecos Stephen Shore y su “Please say” con un sonido de guitarra elegante y adictivo.  The Young Sinclairs que con un buen puñado de discos a sus espaldas hacen entrega de un melancólico “Birthday Card”  para acompañar estos  días de otoño incierto. Cerrando esta primera cara The Junipers con el espíritu de George Harrison  muy presente  en ese “And In my dreams” que aquí incluyen con gran acierto.
Los responsables de abrir la cara 2 son los increíbles The Parsons Red Heads, banda  que me descubrió este mismo sello con un recopilatorio sobresaliente. Aquí reviven  la sensibilidad de Gene Clark en su manera de hacer canciones, “It’s hard for me to say” literalmente me transporta a momentos vividos  con total intensidad y que me hacen respetar y adorar a esta banda con autentica devoción. Dropkick  con “Even when you’re gone” nos traen ecos de los maravillosos Teenage Fanclub. Gracias a este álbum tengo una  primera toma de contacto con los también británicos Kontiki Suite que son la reencarnación de los Byrds con “Here for you now” cargado con diáfanas  guitarras  y voces preciosas. En la misma liga juega The Hanging Stars  con “Ruby Red” que parece sacada del Fifth Dimension con MCGuinn y compañía en pleno vuelo a muchas millas de altura. Cerrando esta segunda cara los canadienses Elvyn entregan una magistral  canción de orfebrería pop  bajo el título “Lotta Lies”.

El segundo vinilo  lo abren los suecos Arvidson & Butterflies unos tipos que han facturado un magistral álbum de power pop este año que está terminando y que aquí dan muestra de su buen hacer con “Tired of running” un disparo de pop con poderío que también inagura su primer lp. El veterano Luther Russell amplía su legado discográfico con la participación en este proyecto  al cual aporta “The look in your eye”  otra joyita en forma de canción que deja claro que casi tres décadas de carrera han dado sus frutos,  aunque para muchos de nosotros  sea un  desconocido al que podremos conocer un poco mejor gracias a un recopilatorio en el que está trabajando Hanky Panky Records. The Dreaming Spires  llevan la magnitud de las doce cuerdas a niveles insospechados en ese “If I didn’t know you”  y desde que empieza a sonar este tema pasan a formar parte de las bandas   sobre la que indagar , The Carousels ya me sorprendieron con su lp para Sugarbush y su 7” para YATC, “Call along the coast” es otro temazo que desprende sensibilidad y que venía incluido en su recomendable único álbum hasta la fecha. De nuevo el amigo Joe Algeri  deja su reconocible buen hacer junto a The Outryders que con “Thanks for nothing” permite que las guitarras brillen con luz propia . Cerrando esta cara mi buen amigo Frank Secich que junto a sus Deadbeat Poets recuperan uno de sus temas más mágicos  “I’ll be standing by” . 

La recta final la inician los australianos The Sensitive Drunks con un pizpireto ejercicio de pop titulado  “There she goes”. Otros viejos amigos que aparecen entre los surcos de este disco son Higher State con otra dosis de Byrds en vena de título “One is not and one is real” dando cabida a la parte más 60’s de disco al que le siguen unos magníficos The Beginner’s Mynd proyecto de  Dan McNabb que al final se ha convertido en banda con dos magníficos  7” en su currículo, “Shadows” es uno de sus primeros temas que solo apareció en una k7 del sello Burger. Otro viejo conocido con el que me encuentro es Paul Mutchler,  fanático del sonido de la 12 cuerdas desde sus inicios junto a The Lears en la década de los 90’s,  “She reappears”  es el tema que aporta  junto a su actual banda The Belltowers . La única contribución nacional llega de la mano de Coke Belda que pone el listón muy alto con una tema que parece firmado  por el mismísimo George Harrison  (de nuevo), su título “Hold me tight” el cual no me canso de escuchar una y otra vez. Cerrando este disco mis adorados The Reverberations con ese tema en deuda con lo mejor del sello Bomp titulado  “The Way I want you” que les sirvió para que algún pirado les editara su primer ep.  Este homenaje a las doce cuerdas es un trabajo que desprende pasión desde el momento en que cae en tus manos, basta con dar un repaso a las notas escritas por el bueno de Ernesto Pribata Idaho  y dejar sonar la increíble selección de canciones. Te aseguro que no hace falta más carta de presentación. (Oscarkotj-2016)

martes, 15 de noviembre de 2016

Jibaros

¿Oye los tambores? Son tambores de guerra, no se esconda, de nada servirá, están aquí y van a por usted, son Jíbaros y quieren su cabeza para reducir el más mínimo resquicio de tedio y mediocridad que almacene entre sus sesos; será mejor que se rinda. Y es que estos cuatro curtidos guerreros llevan multitud de batallas ganadas a sus espaldas, han formado parte de otras tribus aborígenes, cuya sola mención causa admiración y respeto a cualquiera que se sepa atar los zapatos. Cautivos y desarmados ante la amenaza jíbara, cuatro sellos españoles han claudicado y han firmado un tratado de paz con el cuarteto, plegándose a sus condiciones, que no son otras que publicar un disco que sirva para expandir su mensaje y llevar a cabo su ambicioso plan: hacerse con las cabezas de los incautos oyentes que piquen el señuelo y deslicen la aguja de sus tocadiscos por los surcos de este vinilo. Esos cuatro sellos son: KOTJ Records, Sweet Grooves Records, Hurrah! Música y Delia Records. Conozcamos ahora un poco más sobre estos Jíbaros y desvelemos el contenido de su mensaje. 

David Lorenzo (guitarra y voz), Al Moretti (guitarra y voz), Gabriel Cuesta (batería) y César Sánchez (bajo y voz) son los nombres que han elegido estos audaces salvajes para colarse en nuestra sociedad y sembrar el terror a base de rock'n'roll, power pop, glam, beat, new wave y otros ritmos tribales. Pasean silenciosamente por Madrid, aunque ya han conquistado varias ciudades españolas en las que han conseguido hacerse con un buen número de prisioneros. Su andadura musical comienza en octubre de 2015, fecha en la que se disuelve oficialmente Zombie Valentines, sin apenas tiempo de reacción, y cuando aún no nos habíamos repuesto de la noticia, emergen estos Jíbaros, dispuestos a comerse el mundo con su energía y sus canciones. Lo suyo es la guerra relámpago, y en menos de un año ya tienen grabado su primer LP; cuidado, la cosa va en serio. Ellos califican su sonido como rawk'n'roll y pop rabioso, una forma acertada de definir el veneno sonoro que quieren inocular a nuestra adormecida sociedad, una tarea que comenzaron décadas atrás otros indígenas como The Beatles, The Sonics, T-Rex, Buzzcocks, Redd Kross, Teenage Fanclub y muchos otros, y cuyo testigo recogen hoy estos Jíbaros. 

El primer corte del disco ya es una declaración de intenciones, "Los tiempos están cambiando", y es que no se puede permanecer impasible ante una canción que reza así: "Y si somos de otro tiempo, qué más da / Yo me quedo con los besos, con los discos y con el amor de verdad"; que se entere la Iglesia, éste es el texto del nuevo Padre Nuestro. A partir de ahí, se desencadena una lluvia de cantos ceremoniales que se instalarán para siempre en nuestras cabezas, comienzan a notarse los primeros síntomas del efecto Jíbaro: sonrisa imborrable, ánimo encendido y ganas de bailar; si ha llegado usted a este punto está perdido. El disco continúa con un pildorazo nuevaolero como "Menos que menos", la chulería rockera de "Quiero decirte algo", y un medio tiempo de herencia folkie, "Costa Oeste", con una armónica que sabe a ambrosía. Pero cuidado de nuevo, que se avecina otro himno: "Ella dirá que no", grábenla a fuego en su memoria, no creo que oigan nada mejor cantado en español a lo largo de este 2016; en el país de los Jíbaros no habrá reggaeton ni auto-tune y esta será la canción del verano. La hipnótica "Radio de acción" sirve para poner fin a la cara A del disco, un tema que podrían haber firmado perfectamente los Chesterfield Kings. Automáticamente, presas del influjo Jíbaro, damos la vuelta al disco y nos asalta el rock'n'roll callejero de "Ni un segundo aquí", un hit instantáneo con un estribillo melódico y ganador; Johnny Thunders mostró el camino y estos Jíbaros, miembros de su congregación, lo siguen a rajatabla, amén. Uno de los cortes más sixties del disco es "Todos mis miedos", que nos remite a los mejores grupos vocales de aquella década, poniendo en valor la infravalorada herencia que aquella legión de pioneros del pop español nos legó. Le sigue "Las chicas como tú", un arrebato de power pop y nueva ola en la mejor tradición del rey, Paul Collins, que da paso a "Chico listo", un rock'n'roll vacilón y pegadizo que sirve de antesala a uno de los mejores momentos del LP, la impecable versión del "Beat Your Heart Out" de los Zeros de Roberto López (aka El Vez). Todo lo que se diga de "Mi corazón" es poco, y es que cuando una versión está a punto de superar a la original (que a su vez es todo un clásico), las palabras se quedan cortas; a estas alturas ya habrá doblado usted la rodilla, querido oyente y se habrá entregado en cuerpo y alma a la causa Jíbara. Siéntese y descanse, para ello se ha reservado la última pista del disco, la agridulce "Contar mentiras", un potente medio tiempo que pone el punto y final a un disco perfecto. 


No diga que no le avisamos, hoy hemos revelado uno de los mejores secretos del rock'n'roll español, aquí y ahora hemos alertado a la ciudadanía de sus intenciones, todas ellas comprimidas en esta rodaja de vinilo que hace gala de unas musculosas guitarras y que exhibe unas armonías vocales exquisitas. ¿Cansado de que su cabeza sólo le sirva para llevar el sombrero? Compre el disco de debut de Jíbaros y deje que ellos reduzcan todo aquello que ocupa demasiado espacio en nuestra sesera y que no nos trae más que problemas; puede que el dinero no compre la felicidad, pero discos como el de Jíbaros nos acercan a ella, rotundamente. (Binguero - 2016)



jueves, 20 de octubre de 2016

The Above – There is a reason (Hidden Volume Records 10")

Ya hace algunos meses que este 10 pulgadas vio la luzdesde este blog  en el que siempre nos hemos mostrado fans de este trío de NY. Ahora, con mas motivo, seguimos en esa línea al escuchar este artefacto que ha sido editado por nuestro sello favorito, evidentemente, hablamos de Hidden Volume. Los sonidos que David, Frank, Matt y Christopher desgranan a esos otros sonidos que he amado a lo largo de mi ya dilatada vida, la invasión británica , los viejos recopilatorios de garage, marcas de primera clase como Motown, Chess o Stax, el freakbeatdel que son unos mas que dignos alumnos, los grupos de chicas, el beat, el r&b ……. .Todo esto se puede encontrar en los seis temas que completan este “There is a reason” que da comienzo con “Holding Back” en donde en principio pueden recordarnos a unos Smithereens en sus días de “Especially for you” con los coros recuperando los mejor de los Hollies , un tema simplemente soberbio, que da paso a las melódicas y psicodélicas  guitarras  de “There is a Reason”, una magistral lección de clase a cargo de estos chicos. Las guitarras  con que nos enamoraron los Byrds hacen acto de presencia en “Say you’recool” y de nuevo juegan a ganar con los juegos de voces . Dando la vuelta a este artefacto desgranan la vena  R&Bcon “You look unwell” o “I wanna take her home”, genero que dominan a la perfección  como ya dejaron claro en anteriores discos. Para cerrar, una joya de pop con sutiles toques de barroquismo musical “Just can’t forget about that girl” que a mi personalmente me tiene atrapado. Un disco que he estado esperando desde que fue anunciado y que supera todas las expectativas a cada nueva escucha, sin duda !pasión de fan!. ( Oscarkotj-2016) 


domingo, 16 de octubre de 2016

The Yard Apes – Should’ve stayed home (Off the Hip Cd)

Off the Hip es sin duda el sello mas prolífico que ha salido de Australia en lo que llevamos de siglo. Mick sigue agitando la escena tanto con su sello como, como con la tienda de discos que dirige y de vez en cuando resucita algunas de las varias bandas en las que ha militado. Una de las ultimas referencias de este sello son The Yard Apes,  los hermanos Dumbar junto al batería Reece Howeel revuelven en la basura y muestran lo que han aprendido escuchando rock and roll de serie b, empezando por ese guiño a los Cramps cuando se pelean con el demencial “Wichdoctor”  que te deja pistas de lo que han escuchado estos tres tipejos a lo largo de su vida: surf, rockabilly, punk rock y garage a destajo,  “Get out of my face”  es un disparo de punk rock setentero  en toda regla que fusionan con “Bottle of wine” que bien podria haber sido incluida en el “Sonically Speaking” de los Nomads,  al tema de Roy Loney “Love is a Spider”  lo inyectan la misma intensidad que ya hicieron  Monkeywrench en su álbum para Estrus. La vena instrumental la muestran en “Buenos Problemas Part II” o “We know where you live” esta ultima llena de efectos marcianos .  Sin dejar de pensar en el que fue nuestro sello de cabecera “Come and get it(now)” perfectamente podría  ser un single en el sello de Dave Crider, la vena pop lleva por titulo “Know that girl” con las guitarras al 10 de distorsión pero sin perder  melodía, sin pasar por alto la música de raíces que llevan a  su terreno en temas como “My kind of man” o “Bestfriend”, todo ello perfectamente  envuelto con una portada del increible Shawn Dickinson.  Mientras vuelve a sonar este disco, vamos a ir apuntando en la lista de buscados su  cd  previo y un single que estos  primates tienen editado  con anterioridad. (Oscarkotj-2016)

                                                              Off the Hip




martes, 11 de octubre de 2016

The Stents - Invisible Sounds

" Quiero dar las gracias públicamente a  los miembros de The Stents. Y es que cuando uno se mete  peligrosamente en la cuarentena son varias las voces que  entonan esa vieja sentencia que asegura que ya se es  demasiado viejo para el rock'n'roll, sin ir más  lejos, mi madre es una de esas personas que señala mis  canas y critica mi comportamiento adolescente y mi obsesión  enfermiza por los discos; mamá, piensa que todo ese dinero  me lo podía haber gastado en drogas, o peor aún, me  podría haber afiliado a algún partido político. Es por  eso que uno se siente tremendamente reconfortado cuando se  encuentra con unos tipos entrados en años capaces de hacer  del rock'n'roll su forma de vida, y de hacerlo con  la mayor dignidad posible, hablamos de unos puretas que  destilan clase y actitud como para humillar a más de una  banda de veinteañeros que jamás pasarán de simples  becarios del rock. Gracias amigos de The Stents, no sabéis  cuánto os admiro.

 The Stents se forman en Baltimore, Maryland, en 2008, cuando un  grupo de amigos, veteranos músicos procedentes de bandas  como The Hate Bombs o The Barn Burners, se junta para dar  rienda suelta a su creatividad. Esos cuatro colegas son Pat  Brown, Steve Branson, Bonanza D Jones y Scott Sugiuchi,  éste último además pondría en marcha su propio sello discográfico, el muy recomendable Hidden Volume, que se ha  hecho desde 2012 con un interesante catálogo de discos de  siete pulgadas. Precisamente en Hidden Volume debutarían  The Stents con un single que contenía dos temas, "Meet  Mike Hate" y "JPF", en los que apostaban por  el garaje, el punk rock y el rock'n'roll de bandas  como The Cynics, The Woggles, The Mono Men, The Jam, The Who  o Ramones. Un single sólido, sin fisuras, que colocó a The  Stents en el escaparate, allanando el terreno para una  segunda referencia que  no tardaría en llegar, será en  2013, de nuevo con Hidden Volume, cuando verían la luz  otros dos temas, rescatados de la sesión de grabación de  su primer trabajo. "Limbs" y "Rodeo" eran las canciones elegidas y supondrían la confirmación  de los de Baltimore, lo que se traduciría en conciertos y  apariciones en los medios especializados. Tras dos años de  silencio discográfico regresarían con un single compartido  con sus amigos de The Improbables, su tercera referencia en  Hidden Volume, una deliciosa y nutritiva rodaja de vinilo en  la que The Stents se despachaban a gusto con un pepinazo de  garaje punk titulado "Nobody Loves The Hulk", una  versión de The Traits registrada originalmente en 1969, y  que también revisitaron en su día The Maggots. Pero sin  duda este 2016 va a ser el año de The Stents, un año que  han comenzado con una colaboración en un recopilatorio,  "Some Weird Sin Vol.1", junto a grupos como  Mother's Children, The Resonars o The Insomniacs, y que  van a rematar con la publicación de su primer LP, un album  que edita con orgullo el sello español KOTJ Records, en  colaboración con un sello hermano, como es Ghost Highway  Recordings.

 "Invisible Sounds" es el título que The Stents han elegido para  su puesta de largo, diez temas en los que el Farfisa de Link  Sean Lally echa humo, diez trallazos de garaje punk, surf y  rock'n'roll. El disco se abre con  "Mesmerized", puro garaje en la línea de The  Woggles, fuzz y Farfisa a go-go, "Madeline" es el  tema más beat del disco, con unos agradables coros y un  pa-pa-pa-ra-pa de lo más contagioso, una canción que  podrían haber firmado los Muck & The Mires más crudos. Las palmas irrumpen para dar entrada al primer instrumental  del LP, un terreno en el que los de Baltimore se defienden a  la perfección, en este caso al cobijo del espíritu de Link  Wray. "This Little Heart" es el cuarto corte del  disco, y probablemente la canción más inclasificable del  LP, un tema que empieza con una sección rítmica trotona,  hasta que irrumpe el riff que, junto al Farfisa, lleva la  batuta del tema, una canción que puede recordar a los Music  Machine de Sean Boniwell, pero cuya atmósfera se rompe al  llegar al estribillo, con un crescendo propio del hard rock. "Scattershot" recoge el testigo y pone la cordura  surf tras el toque lisérgico de "This Little  Heart", Dick Dale de pata negra al que sucede  "Bird Doggin'", una magnífica pincelada de  rythm and blues aderezada por la armónica de Dave Reis, de  The Improbables, y que recuerda a los Fleshtones más  festivos. El séptimo tema de "Invisible Sounds" lleva por título "Giving Up The Day", y es un  pelotazo de garaje punk, en la línea de los que se marcaba  Scott Sugiuchi al frente de sus Hate Bombs. Uno de los  mejores temas del disco se esconde en la octava pista, se  trata de "Sorry, I'm Not Sorry", tema que ya  habían incluído en el recopilatorio de Some Weird Sin  Records, un medio tiempo con un potente estribillo que  destila actitud y garaje por todos sus microsurcos. Y  llegamos a la recta final con el último instrumental,  "El Salto Dos", un tema de sonidos fronterizos y  aflamencados que rinde homenaje a uno de los platos  favoritos de The Stents, los chicken nachos del restaurante  El Salto, finalmente "Lucky To Have You" es la  canción que cierra el LP, encargada de mostrar la faceta  más punk rocker de la banda de Baltimore.

 Y así transcurren poco más de 30 minutos en los que The Stents despachan su receta  magistral, que como ellos mismos aseguran se compone de  garage, rock y chicken nachos; una mezcla sabrosa y nada  indigesta, un plato que se puede tomar en cualquier momento  del día, y cuyo único efecto secundario es la diversión. "Invisible Sounds" cuenta además con otro  importante reclamo, una magnífica portada diseñada por el  gran Marcel Bontempi; el continente perfecto para un disco  imprescindible, todo un manifiesto para callar la boca a  aquellos que algún día te dirán que estás demasiado  viejo para el rock'n'roll. Tenlo a mano para cuando  llegue el momento."

Binguero (2016) 



sábado, 8 de octubre de 2016

Munlet - Chupacabras

El Chupacabras es un críptido, un espécimen mitológico que nace de la leyenda, en este caso contemporánea, sobre una especie de reptil que ataca a animales en zonas rurales, o que te absorbe los sesos en el caso del tema que da título al nuevo disco de Munlet. Un álbum que despliega todo el imaginario de este fructífero grupo de Mendaro (Gipuzkoa) hasta lugares inexplorados en el rock and roll dentro de un amplio abanico de recursos postpunk, tecno, o pop. Con elocuente portada del dibujante Miguel B. Núñez, autor entre otros comics del reciente “Heavy 1986”, ha sido editado este mes de septiembre de 2016 en vinilo, de color negro y naranja, por las discográficas KOTJ Records, Ghost Highway Recordings, Mama Vynila Records, además de Screaminguy Records, sello propio de la banda, que también se encarga de la edición en CD.
Formados en 2002, éste es su cuarto álbum tras “Clínica de Ruidos” (Transpop, 2007), “Cañón” (GaztelupekoHotsak, 2010) y “Bicefalopedia” (GHR , SGR, BiBatean, Rumble, 2012). “Chupacabras” pone de manifiesto el enorme talento de esta pareja altamente creativa, siempre sorprendente, que conforman la singular Anita Ladyfingers a la voz principal, sintetizador y percusiones; y el polifacético Ina Herr Professor, a las guitarras, programaciones, teclados, batería. Dos auténticos genios, de cuyo enorme criterio y persistente trabajo nacen sensuales melodías con las que musicalizan letras penetrantes entre procesos de rítmica industrial y múltiples efectos, tan divertidos como, en ocasiones, inquietantes. Para la grabación de este disco, y tras una sistemática relación en directo, se les ha unido Carlos Cebrián en los teclados y sintetizadores, además de contar en el disco con las colaboraciones entre de Alex Pis de los Ídolos del Extrarradio, Charlee Mito de los Villapellejos o Mikel Bikitures, quienes aportan voces y guitarras en temas puntuales. El disco, producido por los propios Munlet, se grabó, mezcló y masterizó en su estudio “El Cubo”.
El álbum contiene catorce temas alucinantes como el que le da nombre genérico, del que han creado un emocionante videoclip; la terrorífica “Transitoria belleza, plasmas y perdón”, la letal “Noche del Cocodrilo” o “Litio” que arrasa entre “luces, agujas, y ACCIÓN”. No faltan otros cortes redimensionados para la ocasión como su fascinante “Torsión” o la amorosa “Ausencia”, entre sentidos homenajes a “Yo quiero ser Chus Lampreave”, o instrumentales de lujo como “Soledad Miranda”. Momentos sonoros propios ideados con una garra deslumbrante, medidos con cambios de ritmo impresionantes, más una lírica sutil y contundente sin parangón alguno,
“Chupacabras” encumbra la magnífica trayectoria de Munlet con canciones persuasivas, repletas de matices y detalles muy personales que nos invitan a escucharlas una y otra vez. Un disco apasionante y memorable que será, sin lugar a dudas, uno de los mejores de este año. (Alex Magic Pop)






Buy it

domingo, 25 de septiembre de 2016

The Stomachmouths – In Orbit (Go to Hurry Minilp)

Hoy recuperamos este disco que data  del año 1987, y que fue el segundo lp de una banda que enloqueció a un buen montón de veinteañeros que empezábamos a descubrir nuevos sonidos  en la década de los 80’s. Las bocas estomacales tomaron su nombre del libro de John Kennedy Toole y de las desventuras de  Ignitus con su estomago narradas disparatada y maravillosamente  en la “Conjura de los necios”. Este grupo sueco se dio a conocer  por estos lares gracias a la invasión sueca en forma de magnificas bandas de rock and roll siguiendo la estela de unos imparables Nomads. Los Stomach mouths nos fliparon con un  primer lp que bajo el titulo “Something Weird”  te  inyectaban sonidos de genuino garage punk teenager  en la misma vena que lo hacían unos Primates, Gravedigger V o Gruesome,  con un desparpajo  que les valió hacerse con un montón de seguidores en todo el mundo, incluso Greg  Shaw los ficha en su momento para su indispensable sello Voxx. Con ese primer lp aun apalancado en el giradiscos llega un segundo minilp con cambios en la formación donde encontramos al bueno de Jens Lindberg.  Los seis temas que completan este  “In Orbit” arranca con “Keep on looking”  donde el sonido del teclado de Anna hacen que las baldosas se muevan a cada golpe de tecla y es que suenan como una apisonadora de garage punk sin concesiones,  “Don’t you know” tiene el reconocible toque  de Jens  y  es sin duda uno de los mejores temas de este disco, el nuevo componente firma también  “Heart of Stone” dando ya da muestras de su mano para hace canciones,. En la cara b arremeten con “What kind of man” en donde el r&b y el soul son saqueados con el descaro de cuatro jóvenes que no piensan en el purismo a la hora de interpretar dando como resultado una frescura que hoy treinta años después se puede disfrutar.  “You’d better find out” y esa joyita de pop 60’s repleta de fuzz y farfisa  titulada “Hold me now”  cierran este disco y prácticamente la carrera de la banda que hoy ocupa un espacio en este blog gracias a una de esas historias que a todos los amantes de los discos nos flipan, puesto que tras casi tres décadas, en algun lugar han aparecido varias cajas con copias de este “In orbit” con los consiguientes recelos  y resquemores conspiranoicos pensando si serán copias de la época o una re-edición encubierta, yo solo puedo aventurar que comparando mi vieja copia con una de estas nueva encontradas, la única diferencia que encuentro es el inevitable paso del tiempo que enriquecen más sí cabe  mis dos copias y me dan un motivo mas que loable para volver a escuchar  y disfrutar a los Stomachmouths. (Oscarkotj -2016)

Discografía

This Is..... The Stomach Mouths (Månsi Sunlight 1985 single)
I'm Going Away (Got To Hurry Ep 1986)
Something Weird (Got To Hurry  1986 Lp)
In Orbit (Got To Hurry 1987 Mnlp)
Wild Trip (Voxx Records Lp 1987)
Born Losers (Subliminal Sounds Cd 2003)

Formacion del segundo single.